viernes, 15 de septiembre de 2017

Flan Parisien







Hola!!

Hoy os traigo la receta de este Flan Parisien o París o Pâtissier, muy popular en Francia. Es una receta muy fácil de preparar pero a la vez laboriosa, a lo que me refiero, hay que darle mucho amor para obtener una tarta excelente.

Está compuesta por una capa exterior crujiente de masa quebrada y un interior de crema pastelera cuajada que es una maravilla, se deshace en la boca.

Aquí os dejo con la receta que hoy no tengo tiempo de enrollarme mucho, disfrutarla! 😋








Para la masa quebrada
(receta original de Merceditas Bakery y para un molde de 22 cm)

250 gr de harina
180 gr de mantequilla a temperatura ambiente
23 ml de leche entera
1 yema de huevo
Una pizca de sal
5 gr de azúcar

En un procesador de alimentos (con cuchilla) echamos la harina tamizada, la mantequilla cortada en dados, la sal y el azúcar. Mezclamos hasta obtener una mezcla arenosa. 

Añadimos el huevo y la leche poco a poco hasta obtener un bloque de masa. Sacamos la masa del procesador y estiramos con un rodillo dejando un grosor de 5- 6 cm.

Engrasamos el molde con mantequilla y forramos el molde con la masa empezando por la base y luego las paredes.

Forramos el molde con papel film y congelamos 24 horas.








Para el relleno

750 ml de leche entera
185 ml de nata
1 vaina de vainilla
Ralladura de 1/2 limón
8 yemas de huevo
185 gr de azúcar
75 gr de maicena

En un cazo al fuego echamos la leche, la nata, la vaina de vainilla que abriremos por la mitad para sacar la pulpa y la ralladura del medio limón. Calentamos hasta que hierva y retiramos del fuego.

En un bol batimos las yemas con el azúcar y la maicena hasta que las yemas blanqueen. 

Colamos la leche y la echamos al bol poco a poco sin dejar de batir con las varillas. Seguidamente pasamos la mezcla a un cazo limpio y ponemos al fuego de nuevo hasta que espese.

Echamos la crema en una fuente grande, tapamos con papel film a piel y dejamos enfriar. Cuando este fría la reservamos en nevera hasta el dia siguiente.
















Montaje 

Precalentamos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo.

Sacamos la crema de la nevera, la pasamos a un bol y batimos enérgicamente hasta que quede cremosa.

Vertemos la crema sobre el molde (congelado) y alisamos con una espátula para que quede lisa la superficie.

Bajamos la temperatura del horno a 175ºC y horneamos la tarta unos 45 - 50 minutos.

Una vez horneado, sacamos del horno y dejamos enfriar por completo en el molde (NO DESMOLDAR!!!!!!). Una vez frío lo dejamos en nevera 3 horas o toda la noche. Pasado ese tiempo se podrá desmoldar con facilidad y probar esta maravilla de los dioses! 💜 .














Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el próximo post!

Un beso 💜





sábado, 19 de agosto de 2017

New York Cheesecake






Buenos dias!!

Hoy os traigo una receta de Cheesecake que me tiene enamorada desde que la descubrí en el blog de Mirta, Dulce sentimiento.

Es muuuuy facil de preparar y el resultado es 😍 😍 😍 😍 😍 😍 !!!!

No tengo tiempo de escribir mas (trabajo y esas cosas...) así que aquí os dejo con la receta 😁 .










Para la base
(molde de 20 cm desmontable)


100 gr de galletas tipo María

60 gr de mantequilla derretida
1 cucharada de extracto de vainilla
35 gr de almendra marcona troceadas
35 gr de nueces troceadas


Primero de todo, precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y forramos la base de nuestro molde con papel sulfurizado. Luego, forramos por fuera todo el molde con papel de aluminio para evitar que entre agua a la hora de hornear el cheesecake ya que lo haremos al baño maria. Reservamos.

Trituramos las galletas y las echamos en un bol junto con la mantequilla derretida, el extracto de vainilla y los frutos secos. Mezclamos hasta que esté todo bien integrado y seguidamente echamos la mezcla en el molde y aplanamos para conseguir una capa igualada.

Horneamos a 180ºC unos 10 minutos.
Pasado el tiempo sacamos del horno, bajamos la temperatura a 150ºC y reservamos para luego.












Para la crema de queso


4 huevos M

200 gr de queso
500 ml de nata para montar con 35% M.G
1 yogur griego
600 gr de philadelphia

Batimos con unas varillas los huevos con el azúcar hasta que blanqueen.
Seguidamente añadimos la nata, el yogur y el philadelphia y con la batidora batimos con cuidado sin que entre aire en la mezcla.

Echamos la mezcla sobre la base de galletas, damos un golpe seco sobre la encimera para que se asiente bien la masa y colocamos el molde sobre una fuente alta a la que echaremos un dedo de agua.

Horneamos a 150ºC 1 hora y 45 minutos.

Pasado el tiempo, apagamos el horno, lo abrimos un poco y dejamos que el cheesecake enfríe por completo dentro del él.

Una vez fría la metemos en la nevera 6 horas o hasta el dia siguiente.










Decoración



Mermelada de fresa

Fresas
Frambuesas
Arandanos
Hojas de menta

Desmoldamos la tarta con cuidado y la trasladamos al plato deseado.
Decoramos con la mermelada de fresa, con las frutas deseadas y las hojas de menta.

Reservar en nevera antes de comer.









Divina!!!

Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el próximo post 😌 .

Un beso!







miércoles, 26 de julio de 2017

Pastel de Kinder Bueno







Hola!!!!! 😁

Hoy estoy de celebración porque ES MI CUMPLEAÑOS!!!! 💃 💃 💃
Ains... 27 años ya jod**, que rápido pasa el tiempo... en nada tendré ya los 30 y que depresión hahaha!

Nah!

Así que para celebrarlo quiero compartir con vosotros este pastel de Kinder Bueno que es un orgasmo estomacal!

DE VERDAD!

LA CREMA SABE EXACTAMENTE AL RELLENO DEL KINDER BUENO!!!

Antes de que me pregunteis y etc... sí la crema está hecha con yemas de huevo, es la crema clásica francesa y sinceramente es de mis favoritas para cubrir tartas porque es súper sedosa y siempre consigues un sabor muy intenso de lo que sea. ES PERFECTA!

Bueno chic@s no me enrollo mas y aqui os dejo con la receta, que la disfruteis!








Para el bizcocho
(receta original de Quiero Cupcakes)

3 huevo M
280 gr de azúcar blanco
120 ml de aceite de maíz (o de oliva suave, o girasol... etc)
160 ml de leche 
1 cucharadita de extracto de vainilla
180 gr de harina de trigo
60 gr de cacao en polvo puro y sin azúcar
2 cucharaditas de levadura Royal
1 pizca de sal
100 ml de agua caliente

Primero de todo preparamos nuestro molde, de 18 cm x 10 cm, forrandolo con papel sulfurizado. 
Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Reservamos.

Batimos los huevos hasta que doblen su volumen (5 minutos). Una vez hayan doblado el volumen añadimos el azúcar y seguimos batiendo 1 minuto más.

Seguidamente añadimos el aceite y batimos. Echamos la leche y el extracto de vainilla y seguimos batiendo.

Tamizamos la harina junto con el cacao, la levadura y la pizca de sal y lo incorporamos a la masa poco a poco sin dejar de batir.

Finalmente y sin dejar de batir, añadimos el agua caliente a la mezcla y batimos uno segundos hasta que se incorpore del todo y obtengamos una masa semi líquida.

Vertemos la masa dentro del molde, le damos un golpe seco al molde sobre la encimera para quitar el aire y metemos en el horno precalentado a 180ºC unos 50 - 55 minutos. A mi me tardo 53 minutos y ya sabéis que para comprobar si esta listo solo tenéis que pinchar con un palillo y si sale limpio estará cocido.

Una vez horneado, sacamos del horno y lo dejamos reposar 15 minutos dentro del molde. Si lo desmoldamos enseguida se os puede romper porque es un bizcocho muy blandito.

Pasado el tiempo, desmoldamos y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.








Para el crujiente de praliné

80 gr de cobertura jivara (chocolate con leche)
200 gr de praliné de avellanas
100 gr de feuilletine (o neules) machacado

Fundimos la cobertura al baño maría y luego la mezclamos con el praliné. Añadimos el feuilletine machacado y volvemos a mezclar.

Extendemos, ayudándonos con un rodillo, sobre dos hojas de guitarra (o papel sulfurizado) hasta conseguir una capa de aproximadamente 4 cm de grosor.
Metemos en nevera hasta que esté totalmente duro (30 minutos).

Una vez duro cortamos cuadraditos pequeños al gusto (hay que hacerlo rápido porque se pone blando enseguida) y los reservamos en nevera.









Para la crema
(receta original de Objetivo Cupcake

5 yemas de huevo
70 ml de agua
220 gr de azúcar blanco
350 gr de mantequilla a temperatura ambiente (fría no!)
2 cucharadas de pasta de avellana o el relleno de 8 Kinders Bueno


Colocamos las yemas en el bol de nuestra máquina y empezamos a batir a velocidad media - alta con las varillas.

En un cazo echamos el agua y el azúcar y calentamos hasta que llegue a los 118 - 120 ºC (necesitareis una sonda de cocina). Una vez haya alcanzado la temperatura lo echamos poco a poco sobre las yemas en forma de hilo y con cuidado de que no toque las varillas porque puede saltar y haceros daño.
Batimos a velocidad alta hasta que esté a temperatura ambiente (10 minutos aproximadamente), es muy importante este paso porque sino a la hora de echar la mantequilla se os irá a la porra y más que crema tendréis sopa de yemas con mantequilla hahaha!

Una vez las yemas estén a temperatura ambiente, bajamos la velocidad a baja - media, añadimos la mantequilla poco a poco (yo siempre la corto en dados pequeños) y batimos 5 minutos o hasta que la crema haya ganado consistencia y se vea sedosa. 

Echamos la pasta de avellanas y mezclamos 3 minutos más para que se integre bien. Os juro que sabe totalmente al relleno de Kinder Bueno, es un vicio esta crema!









Montaje 1

Cortamos el bizcocho en tres partes con una lira o un cuchillo de sierra.

Colocamos encima de la primera capa de bizcocho 3 cucharadas de la crema y extendemos con una paleta. Echamos encima un poco de crujiente de praliné y colocamos seguidamente otra capa de bizcocho alineándose con la de abajo. Repetimos el mismo proceso anterior con las demás capas. Si quereis mas de 3 capas necesitareis mas crema porque a mi me vino justa la verdad... así que os recomiendo duplicar la receta de la crema.

Una vez tengamos las capas listas, pondremos una capa cubre migas con la crema por toda la tarta alisando con la espátula y la dejaremos en nevera 30 minutos. Esto es para que cuando cubramos bien la tarta con la crema no vayamos arrastrando trocitos de bizcocho.

Pasado el tiempo cubrimos por completo la tarta con mucho cariño, amor y sobretodo pacieeeencia!! Os recomiendo tener alguna base giratoria para facilitar el alisado.
Cuando la tengamos bien cubierta y lista la reservamos en nevera.



Para la ganache

200 ml de nata líquida para montar (35% M.G)
200 gr de chocolate negro 70%

Ponemos la cobertura en un bol de cristal resistente al calor y la nata en un cazo al fuego. Cuando empiece a hervir retiramos del fuego y la añadimos al chocolate. Removemos con unas varillas desde el centro hacia fuera hasta que el chocolate esté deshecho y obtengamos una ganache brillante.
Dejamos templar 10 minutos antes de decorar la tarta.








Montaje final

Pasado el tiempo, sacamos la tarta de la nevera, metemos la ganache en una manga pastelera y cortamos la punta (un corte pequeño) y vamos decorando la tarta empezando por los bordes dejando caer poco a poco la ganache para que vayan cayendo los chorretones hacia abajo. Luego, echamos un poco de ganache sobre la superficie y la extendemos con una espátula pequeña con cuidado.

Metemos la crema sobrante en una manga pastelera con una boquilla redonda (o la que queráis) y decoramos la superficie con ella. Acabamos decorando con Kinder Bueno y el crujiente de praliné.

Qué os parece?? 😋 😋 😋 😋 😋 😋 😋












Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme, leerme y sobretodo por todas las felicitaciones que estoy recibiendo 😊  MUUUCHISIMAS GRACIAS!

Un beso y nos vemos en la próxima receta 💜





viernes, 30 de junio de 2017

Zebra Sponge Cake (Bizcocho japonés)





Hello de nuevo 👋  😊

Hoy os traigo la receta de este bizcocho japonés que es una maravilla. Es super tierno y blandito, es como comerse un trozo de nube ¡OS LO JURO!

Este tipo de bizcocho es llamado "Ogura" y se cuece con vapor (de ahí a que sea tan tierno y esponjoso), el nombre en japonés significa "enamorado" y dicen que es un típico apellido.

Me gusta mucho la pastelería japonesa y este tipo de bizcocho es uno de los mejores que he preparado y probado. Su elaboración es muy sencilla y sinceramente merece la pena hacerlo así que tú el que me está leyendo ahora mismo, tira para la cocina y prepara uno y si te faltan ingredientes tira hacia el supermercado más cercano que tengas que allí lo encontrarás todo!

No, en serio... os va a enamorar y robar el corazón a la misma vez.

Aquí os dejo con la receta 😋



Para la masa

6 yemas de huevo
50 gr de azúcar
100 ml de aceite de maíz (o girasol)
150 ml de leche entera
2 cucharaditas de extracto de vainilla
190 gr de harina de repostería

En un bol echamos las yemas junto con el azúcar y mezclamos con unas varillas. Añadimos el aceite, la leche y el extracto de vainilla, volvemos a mezclar. Tamizamos la harina y la añadimos, en dos veces, a la mezcla mezclando hasta que se integre por completo.

Reservamos.










Para el merengue

6 claras de huevo
1/2 cucharadita de cremor tártaro (o zumo de limón en su defecto)
100 gr de azúcar

Y además
2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar


Echamos las claras en el bol de nuestra máquina junto con el cremor tártaro y empezamos a montar con las varillas a velocidad media. Cuando empiecen a espumar añadimos el azúcar poco a poco, dejándolo caer en forma de lluvia. Subimos la velocidad y montamos hasta obtener un merengue firme.

Echamos un par de cucharadas de merengue sobre la masa reservada de antes y empezamos a mezclar con movimiento envolventes con una lengua de cocina. Seguimos así hasta acabar con todo el merengue y obtengamos una masa esponjosa y homogénea. 

Dividimos la masa por la mitad y en una añadimos el cacao en polvo tamizado. Mezclamos con unas varillas poco a poco para evitar que se baje la masa.

Precalentamos el horno a 150ºC con ventilador. 











Preparamos nuestro molde forrado con papel sulfurizado (aconsejo utilizar un molde que NO sea desmontable porque se os puede estropear a la hora de desmoldar, os lo aseguro porque me ha pasado haha). Mi molde es cuadrado (24 x 24 cm) pero queda igual de bonito en uno redondo de 22 x 10 cm. 

Echamos en el centro de la base del molde 3 cucharadas de la masa normal, luego, añadimos en el centro de la masa 2 cucharadas de la de chocolate y así hasta acabar con ambas. De esta forma conseguiremos el estampado zebra. Si no os gusta ir echando cucharadas podeis meter cada masa en una jarra o vaso.

Damos un par de golpes secos al molde sobre la encimera para quitar el exceso de aire y colocamos el molde sobre una bandeja de horno honda y echamos en ella un dedo de agua. 

Bajamos la temperatura del horno a 130ºC (con ventilador, no os olvidéis) y horneamos 60 minutos. 







Para saber si está listo, pasada la hora, pinchamos con un palillo y si sale limpio está perfecto. Apagamos el horno y sin abrir la puerta dejamos el cake dentro unos 15 minutos o hasta que la temperatura del horno haya llegado a los 50ºC (necesitareis un termómetro de horno) esto es para evitar que se hunda del centro y se arrugue, creerme que pasa porque la primera vez que lo hice me salió horrible y todo por no dejarlo reposar ahí dentro 😓  .







Transcurrido el tiempo, sacamos del horno y damos un par de golpes secos al molde para facilitar el desmoldado. Desmoldamos con mucho cuidado, ya que es muy blandito y se puede romper fácilmente, y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

A la hora de servir lo podéis decorar con lo que querais, yo le he puesto azúcar glacé por encima, pero si os gusta chocolateado podéis bañarlo en chocolate negro y ahí ya moriréis de placer 😍  .










Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el proximo post!

Un beso, mmmmuuuaaaa! 😘





miércoles, 21 de junio de 2017

Coca de San Juan (o Larpeira gallega)






Hello de nuevo!! 😄

El viernes se celebra la verbena de San Juan y desde que abrí el blog (hace ya 5 años, madre mia... 😅) no había compartido aun con todos vosotros una señora receta de una señora coca de San Juan! Así que ya no tenéis excusa para no poder prepararla porque es tan sencilla de hacer que cualquiera la hace 😉 .

Aprovechando que hace un par de semanas adquirí el primer libro de Cristina de el blog Kanela y Limón y ojeando lo maravilloso que es, vi la receta de esta coca y me entró por lo ojos nada más verla por como estaba elaborada y decorada.

La idea de hacer mini bolitas con la masa y colocarlas todas en un molde me gusto mucho, aunque, la masa es un poco diferente a la que yo estoy acostumbrada hacer pero es igual de buena. De hecho no la he seguido al pie de la letra como la explica Cristina...  más bien la he amasado como aprendí en la escuela de pastelería y el resultado es igual, consigues una masa lisa y elástica.
Si no encontráis azúcar perlado podéis ponerle azúcar humedecido (azúcar + 2 cucharadas de agua) y queda igual de bonita.

Totaaaaal... no me enrollo mas y aqui os dejo con la receta 😁 !









Para la masa

400 gr de harina de fuerza
13 gr de levadura fresca de panadería
40 gr de azúcar
6 gr de sal
Ralladura de 1 limón
2 huevos M
90 ml de leche entera a temperatura ambiente
50 ml de licor de anís
60 gr de mantequilla (o manteca de vaca) a temperatura ambiente

En el bol de nuestra máquina echamos la harina, la levadura desmenuzada a un lado, el azúcar a otro lado sin que toque la levadura (parecera una tonteria pero es importante que no se toquen entre ellos ninguno de los ingredientes antes de empezar a mezclar, es una técnica que aprendí en la escuela de pasteleria), la sal a otro lado y la ralladura de limón a otro lado. Empezamos a mezclar con el gancho.

Podéis hacerla también a mano sin ningún problema pero tener en cuenta que tardareis un poquito mas. La cuestión es hacer músculo hahaha.

Echamos los huevos, uno a uno, mientras seguimos mezclando y a continuación la leche y el licor de anís. Mezclamos unos 8 - 10 minutos hasta que obtengamos una masa lisa y elástica.

Comprobamos la elasticidad de la masa (tiene que tener tela) y a continuación, echamos la mantequilla poco a poco en daditos muy enanos hasta finalizar con ella. Mezclamos unos 5 -6 minutos hasta que la mantequilla se haya emparejado bien con la masa y obtengamos una masa lisa, elástica y poco pegajosa en las manos.

Sacamos la masa del bol, boleamos un poco y la dejamos reposar sobre la encimera 15 minutos tapada con un paño o papel film.

De mientras preparamos nuestro molde forrado con papel sulfurizado. He utilizado un molde cuadrado de 24 x 24 pero la podéis hacer como queráis. Yo la he hecho como en el libro porque me hizo gracia y es diferente a lo que solemos ver de una coca de san juan.

Pasados los 15 minutos, destapamos la masa, boleamos de nuevo un poco y dividimos la masa en porciones de 25 gr. Formamos bolas con cada porción de masa y las colocamos de forma ordenada dentro del molde. No hace falta que esten muy separadas entre ellas, dejar un mini espacio muy ligero. Tapamos el molde con un paño húmedo y dejamos fermentar hasta que doblen su volumen. Esto dependerá de la temperatura ambiente y etc... aunque con este verano tan horrible que tenemos fermentaran bien rápido. A mi me tardaron 1 hora exacta de reloj.








Para la crema pastelera

500 ml de leche entera
100 gr de azúcar
1 pizca de sal
1 vaina de vainilla bourbon (o rama de canela)
La cáscara de 1 limón
4 yemas de huevo
40 gr de maizena
40 gr de mantequilla 

Mientras fermenta haremos la crema pastelera.
De los 500 ml de leche, separamos 125 ml para luego.
Echamos la leche dentro de un cazo, abrimos la vaina de vainilla por la mitad y con una puntilla raspamos para sacar la pulpa de su interior y lo echamos todo dentro del cazo (la vaina tambien). Añadimos el azúcar, la pizca de sal y la cáscara de limón. Ponemos al fuego a calentar pero sin que llegue a hervir, osea, tenemos que vigilar que solo esté caliente.

En un bol a parte mezclamos con unas varillas la leche guardada de antes con la maizena para que se disuelva bien. Echamos las yemas y volvemos a mezclar.

Retiramos de la leche caliente la vaina de vainilla y la cáscara de limón. Echamos la mezcla de maizena sobre la leche caliente, poco a poco, sin dejar de mezclar con las varillas hasta que espese y hierva. Retiramos del fuego y seguidamente echamos la mantequilla, mezclamos hasta que se funda por completo.

Pasamos la crema a un recipiente resistente al calor y grande (yo siempre la dejo enfriar en un tupper de cristal), tapamos a contacto con papel film (que toque la crema) para evitar que se forme una costra y dejamos enfriar. Yo lo que suelo hacer para que enfríe más rápido es meter el tupper en otro recipiente con un poco de agua fría.








Para la decoración

1 huevo batido
Azúcar humedecido o perlado
Cerezas confitadas (o la fruta que queráis)

Una vez la masa haya doblado su volumen, pintamos con huevo batido y metemos la crema en una manga pastelera con una boquilla redonda lisa. Hacemos tiras en vertical y horizontal tapando las uniones de las bolas de masa.

Decoramos con las cerezas confitadas y el azúcar humedecido y metemos en el horno precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo unos 25 - 30 minutos o cuando adquiera un bonito tono dorado.












Para el almíbar

60 ml de agua
60 ml de licor de anís
60 gr de azúcar

Mientras se hornea preparamos el almíbar, es tan fácil como echar por orden todos los ingredientes a un cazo y dejar hervir, a fuego medio, hasta que el azúcar se haya disuelto (unos 3 minutos aproximadamente). 

Cuando esté lista la coca, la sacamos del horno y pincelamos con el almíbar. La dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.














Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el próximo post.
Un beso! 😘







viernes, 16 de junio de 2017

Cookies de aceite de oliva y chocolate negro





Buenos días!!! 😄

Estoy de vuelta con unas cookies que os dejaran sin palabras de lo especiales que son!
Lo sé... con estas calores mortales (si, si aqui en Andorra también hace y muuuucha 😓 ) no apetece encender el horno, pero si de verdad eres como yo te importa un rábano la calor y con dos coj**nes horneas! Eso si... luego tengo que aguantar a mi novio quejándose de la calor que hay en casa pero jolin bien que le gusta probar mis improvisaciones 😅 .







Exacto, estas galletas las improvise el otro dia en casa por culpa de una tableta de chocolate del 70% (mi favorito forever!!!) que tenía muerta de asco en la despensa. Así que me puse manos a la masa y me acordé que hace ya meses leí en un blog de una chica inglesa que ella cuando hace cookies les pone, a parte de harina floja, harina de fuerza para que queden más crujientes y no se aplanen. Así que yo con mi arte pastelero me puse a ello y aqui teneis el resultado ✌ . 

Unas galletas brutalmente crujientes por fuera y por dentro! El toque de la sal en escamas me gusta ponerlo sobretodo cuando la receta lleva chocolate negro porque potencia mucho su sabor y es 💜 .

Y nada más, espero que os gusten y... LET'S GO WITH THE RECIPE! 







Para la masa
(para 12 galletas aprox.)

140 gr de azúcar moreno
50 gr de azúcar blanco
85 ml de un buen aceite de oliva virgen extra suave
2 huevos M
2 cucharaditas de extracto de vainilla
300 gr de harina floja
50 gr de harina de fuerza
1 cucharadita de levadura química Royal
1/2 cucharadita de bicarbonato
3/4 cucharadita de sal
180 gr de chocolate negro 70%
Sal en escamas








Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y preparamos un par de bandejas de horno con papel sulfurizado.
Tamizamos las dos harinas junto con la levadura, el bicarbonato y la sal. 
Troceamos el chocolate al gusto. 
Reservamos todo.

En un bol mezclamos el aceite con los dos azúcares. Añadimos los huevos, uno a uno, y el extracto de vainilla y mezclamos hasta que se integren.

Añadimos a la masa las harinas tamizadas de antes y mezclamos hasta obtener un masa nada pegajosa.
Por último, incorporamos el chocolate negro troceado y mezclamos un par de minutos más.








Cogemos porciones de masa, yo lo que siempre hago para que queden iguales es coger la masa con una cuchara de helado, y las depositamos sobre la bandeja dejando un poco de separación entre ellas. No hace falta dejar mucho espacio porque apenas se expande, la masa es un poco seca así que no os asusteis si queda así porque es la gracia de estas galletas, además se trabaja muy bien con ella. 








Una vez esten todas las galletas depositadas en la bandeja, con la mano las aplanamos un poco porque dentro del horno no lo harán por lo que os comentaba antes sobre la masa. Espolvoreamos por encima un poco de sal en escamas para potenciar el sabor del chocolate y darle un toque especial.

Horneamos a 180ºC unos 12 - 15 minutos o hasta que los bordes esten ligeramente dorados. No os paseis con el horneado porque se os pueden quedar como una piedra en un abrir y cerrar de ojos. Estas galletas no son como las típicas cookies americanas blanditas, si se hornean bien quedan muy crujientes estilo a las chips ahoy.








Una vez horneadas, sacamos del horno, dejamos reposar 5 minutos en la bandeja. Seguidamente las traspasamos a una rejilla para que enfríen del todo.









Y es todo por hoy!

Muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el próximo post!

Un beso, mmmmuuuaa 😘 .







Notas*


  • He utilizado una cuchara de helado de 5 cm de diametro, tener en cuenta que si la cuchara es más grande o más pequeña el tiempo de horneado será diferente.
  • Utilizar el mejor aceite de oliva que conozcais y que tenga notas frutales, eso si, que sea suave.
  • La masa es bastante dulce y al poner un chocolate negro bien potente (70%, 80% o 90%) es una combinación perfecta.

  • Estas cookies aguantan perfectamente 2 semanas guardadas dentro de un tupper.







miércoles, 24 de mayo de 2017

Cherry Pie para celebrar el regreso de Twin Peaks







Helloooo!!! 😁

Soy una de esas personas que está muy emocionada de que haya vuelta, después de 27 años, Twin Peaks a la pantalla y es que pfff... que os voy a decir. ES LA SERIE DE MI VIDA!






Adoro a David Lynch, aunque hay mucha gente que lo critique por su pasotismo y sus improvisaciones a la hora de filmar pero eso es lo que le hace realmente ser un p*** crack. 

Me gusta mucho el cine/series de culto y esta seria, Twin Peaks, me enganchó por completo desde el primer capítulo de la 1r temporada hasta el último de la 2n temporada. Y ahora que ha vuelto estoy como loca!! HAHAHA, enserio...! Ya he visto los dos capítulos que hay de la 3r y me he quedado con el culo tieso de las paranoias nuevas que ha añadido el loco de Lynch y Mark Frost y que maldita lógica tendrá con lo demás... ARG!!!







En fin que me voy por los laureles y al final haré aquí un monólogo sobre la serie que pa qué.

A lo que iba.

Para los que conozcais la serie sabréis que el Cherry Pie es muy protagonista en casi todos los capitulos, o mas bien en todos, (ahí os dejo unas cuantas fotografías de la serie donde se aprecia) y aprovechando su regreso a la pantalla me apetecía hacer uno y compartirlo con vosotros.








Así que no me enrollo más y vamos con la receta 😄







Para la masa

300 gr de mantequilla a temperatura ambiente
400 gr de harina
60 gr de azúcar glacé
2 huevos M
2 cucharaditas de agua


En el bol de nuestra máquina echamos la mantequilla junto con la harina y el azúcar glacé. Empezamos a mezclar con la pala hasta obtener una mezcla arenosa. Batimos los huevos, a parte , junto con las dos cucharaditas de agua y seguidamente echamos el líquido, poco a poco, sobre la masa arenosa. Mezclamos hasta obtener una masa compacta y que no se pegue en las manos. 

Dividimos la masa en dos y extendemos cada trozo sobre dos hojas de guitarra o papel film con un grosor de 5 cm.
Metemos las dos masas estiradas en la nevera 30 minutos.








Relleno de cerezas

1, 5 kg de cerezas 
80 gr de azúcar
Ralladura y zumo de 1 limón
1 vaina de vainilla Bourbon
2 cucharadas de maizena

Primero de todo quitamos el hueso de todas las cerezas. Lo sé... son muchas pero os prometo que merece la pena 😉.
Echamos las cerezas en una cacerola grande junto con el azúcar, la ralladura del limón y la vaina de vainilla que abriremos por la mitad para sacarle la pulpa con una puntilla. Ponemos al fuego medio - alto y dejamos cocer 10 minutos sin dejar de remover.

Disolvemos la maizena en el zumo de limón y pasados los 10 minutos lo echamos en la cacerola. Removemos sin parar hasta que espese.

Una vez espeso, dejamos enfriar por completo el relleno antes de utilizar.












Montaje

Molde redondo de 26 cm x 3 cm
Las 2 masas estiradas
El relleno de cerezas
1 huevo
1 cucharada de leche
Azúcar


Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

Sacamos las dos masas de la nevera y las despegamos de las hojas de guitarra o papel film.
Engrasamos un poco el molde con mantequilla y con mucho cuidado ponemos encima una de las masas. Presionamos muy poco para quitar el aire en la base y seguidamente hacemos lo mismo en las paredes. Quitamos el exceso de masa y la guardamos en la nevera para decorar luego.

Echamos encima el relleno de cerezas completamente frío y lo extendemos bien por toda la base. Ponemos encima, con mucho cuidado, la otra masa cubriendo por completo. Con los dedos presionamos muy suave los bordes para que se peguen un poco.












Pintamos la base superior con el huevo batido con leche. Podemos decorar la tarta con la masa sobrante de la forma que más os guste, yo he puesto margaritas con un cortador que tengo.

Finalmente volvemos a pintar con el huevo batido la decoración deseada, espolvoreamos por encima azúcar y horneamos a 180ºC unos 35 - 45 minutos o hasta que esté dorada.








Una vez lista, sacamos del horno y la podemos comer así en caliente con una bola de helado de vainilla, pero, personalmente a mi me gusta comerla al día siguiente y a temperatura ambiente. Si os interesa más comerla así lo que hago es guardarla en la nevera una vez fría y antes de comerla la saco 1 hora antes.












Espero que os haya gustado, muchas gracias por seguirme y leerme y nos vemos en el próximo post! 

Un beso 😘